El fantasma
De pronto reconoces al fantasma
Que vive desde siempre en nuestra casa
No es miedo sin embargo lo que sientes
Es sólo el natural desasosiego
De imaginar que somos sin saberlo
Los nuevos habitantes de un lugar
Poblado de presencias y de ausencias
Y en cierto modo el tiempo es una broma
Que solamente a veces comprendemos
Y lo que comprendemos no nos gusta
O nos gusta en el fondo demasiado
Rutina
Esa felicidad,
esa seguridad
de repetir los mismos gestos cada día.
Exprimir las naranjas,
preparar el café,
tostar las rebanadas
de pan,
untar la mermelada.
Darle a la vida
el ciclo regular de los planetas,